Cuando la mente se convierte en tu enemiga

A propósito del fallecimiento de la guagua de la gemela Campos, un amigo y yo conversábamos ayer sobre la tragedia que implica perder un hijo. Ambos nos sentimos tocados con su dolor al ser nosotros también padre y madre. Pero de una tragedia nos pasamos a la otra: la que a mí parecer cuela más profundamente en una madre como lo es el saberse causante de la muerte de un hijo.
Hace pocos días en España una madre salió de su casa -como todas las mañanas- con su hijo de 3 años sentado en su sillita de seguridad en los asientos traseros de su auto. Sin embargo, una macabra laguna mental nubló los pensamientos de la madre, quien olvidó dejar a su hijo en el jardín y se fue directamente hasta su trabajo. Estacionó su auto y entró al edificio. Cinco horas más tarde bajó al auto para ir a buscar a su hijo al jardín infantil. El niño había muerto por sofocación.
Sin duda esa lagunas mentales tan fatales no son normales y los especialistas en neurología han detectado casos relativamente recientes donde los adultos sufren particulares síntomas de déficit atencional que los limitan e invalidan. Sin embargo, y dado que no comparten absolutamente todos los rasgos con el DA que afecta a los niños, los médicos lo han bautizado como Déficit Atencional en el Adulto (DTA).
Eñl Déficit Atencional se relaciona con la dificultad para mantener una conversación sin distraerse, con la necesidad de releer los textos y la dificultad posterior para recordar su contenido.
De acuerdo a un paper escrito por el doctor Jorge González y publicado en los Cuadernos de Neurología de la Universidad Católica de Chile, el déficit atencional del adulto (TDA) “es una patología altamente prevalente, que genera frecuentes consultas médicas, invalidante en muchos aspectos, de bajo índice diagnóstico”. Los adultos con TDA tienen mayor dificultad en sus estudios, relaciones y trabajo, independientemente del nivel intelectual.
El especialista indica que el DTA afecta al 5% de la población adulta y la edad promedio de diagnóstico es a los 39 años. Más de la mitad de quienes sufrieron DA en la infancia sin tratamiento, tendrán problemas cotidianos en la vida adulta. Generalmente se califica como “distraídas” o “voladas” a las personas que no recuerdan con facilidad los hechos de los que han sido protagonistas, sin embargo, existe la posibilidad de que estén viviendo dentro de un pequeño infierno.
El doctor González indica que al momento de diagnosticar, se consideran los siguientes síntomas:
- Sensación de inquietud interior más que actividad motora excesiva.
- Tendencia a ser trabajólicos, pero con menor productividad que la esperable por el esfuerzo.
- Prefieren ocupaciones activas.
- Baja tolerancia a la frustración, lo que puede expresarse en conductas hostiles hacia los demás o síntomas depresivos.
- Conducta temeraria (ej. en deportes o al conducir).
- Irritabilidad explosiva.
- Frecuentes cambios de amistades y trabajo.
- Problemas en el manejo del tiempo. Siempre apurados, con frecuencia atrasados. La realización de una tarea contra el tiempo les complica excesivamente.
- Dificultad para completar tareas.
- Disfunción ejecutiva, esto es, dificultad para llevar a cabo tareas que requieran una secuencia planificada de actos.
- Problemas al aumentar responsabilidades laborales o familiares.
- Testarudez.
- Conflictos crónicos con la autoridad.
- Dificultad en relación con pareja y pares.
- Mal rendimiento académico, incluso teniendo un coeficiente intelectual alto.
- Sensación de dispersión.
- Problemas con el manejo del dinero.
El Déficit Atencional en el Adulto presenta una importante condicionante genética que alcanza al 50% de los familiares de primer grado y al 92% entre gemelos. En el 80% de los casos, el DTA es acompañado de trastornos del ánimo, ansiedad, abuso de sustancias, trastornos de personalidad, conducta antisocial y trastornos del aprendizaje.
Pero lo alentador es que la aparente fragilidad mental o desconexión con el mundo real es una enfermedad que ha sido estudiada y para la cual existen una serie de fármacos en el mercado. Junto con ello, los especialistas recomiendan a los pacientes eguir algunas recomendaciones como:
- Divida las tareas o trabajos en partes
- Pida que le repitan las instrucciones si no logró captarlas adecuadamente.
- Siga rigurosamente un horario en el que estén programadas todas las actividades que debe realizar.
- Use un lugar de trabajo o estudio tranquilo.
- Escriba en una agenda toda aquella información que necesite y las instrucciones que le den. Téngala siempre a mano.
- Márquese unas rutinas diarias y sígalas siempre.
- Haga ejercicio y mantenga una dieta sana y equilibrada.
Hola,
Muy buen resumen del déficit atencional adulto. Yo soy psicólogo clínico y trabajo con niños y adultos con déficit atencional.
atencion-dividida.blogspot.com